05. 1. 2021

Emplea cortinas de cristal con aislamiento térmico para usar tu piscina en invierno

    La piscina es uno de los espacios mejor valorados en una vivienda durante el verano. Proporciona una zona de descanso y ocio en la que refrescarse y combatir el calor.

    A todos nos gustaría disfrutar de una piscina para invierno y verano, pero como normalmente están expuestas al aire libre, la piscina en invierno no suele ser una opción. Salvo que hagamos algo al respecto.

    Si este es tu objetivo, una solución excelente es la de aprovechar una cortina de cristal con aislamiento térmico, combinada con un techo para cubrir la piscina en invierno.

    ¿Cómo funcionan las cortinas de cristal como aislamiento térmico?

    Uno de los modelos más recomendables de cortinas de cristal con aislamiento térmico es el Pivotal 350, que cuenta con vidrio de cámara.

    El mejor aislante del frío que podemos aprovechar es el vacío que se produce en las cámaras de nuestro vidrio de doble acristalamiento en este modelo. Además, la Pivotal 350 es la única cortina de cristal con aislamiento térmico de fabricación 100% española.

    Además de aislante, esta cortina de cristal con aislamiento térmico también favorece disfrutar de unas vistas perfectas. Sus perfiles verticales son aluminio ultra compacto (apenas 4cm) y ofrecen una visión panorámica sin obstáculos.

    En verano o cuando se quiera disfrutar de un espacio completamente al aire libre, la cortina de cristal se pliega y deja el espacio completamente abierto.

    Cubrir tu piscina en invierno

    A la hora de cubrir una piscina, también se hace imprescindible hablar de los tipos de techo, dado que necesitamos esa cobertura superior si queremos obtener un aislamiento térmico perfecto.

    Para cubrir una piscina aconsejamos policarbonato celular (en lugar de vidrio) porque es un material ligero que elimina la condensación del agua en los paneles y además deja pasar la luz de una forma segura y agradable.

    Por descontado, esto no evita la necesidad de usar protección solar, pero sí que reduce sensiblemente los riesgos que puede tener una exposición prolongada a la luz del sol.

    También está la opción de utilizar el panel sándwich, que presenta aún mayor aislamiento, sin embargo, al ser opaco dejaremos de ver el cielo cuando el techo esté cerrado, por lo que estéticamente será una decisión que dependa de las preferencias de los propietarios.

    Otra ventaja adicional de tapar la piscina en invierno con uno de estos techos, es que podemos también realizar la instalación de iluminación artificial LED, que podremos aprovechar de noche. Esta iluminación se integra en los perfiles superiores y puede ser controlada con un mando a distancia.

    De esta forma, no solo vamos a poder disfrutar de la piscina en invierno y en verano, sino también en cualquier momento del día.

    Las distintas opciones que nos ofrece un techo de esta tipología no requieren ningún esfuerzo por nuestra parte en el montaje o la apertura. Cuenta con una motorización que puede ocultarse y que, de hecho, puede ser añadida después de la instalación del techo, si se considera que puede ser una elección óptima.

    En combinación, las cortinas de cristal con estas opciones de techo, que son plenamente compatibles, nos permiten disfrutar de un espacio que inicialmente estaba pensado para el exterior y para ser disfrutado en verano, durante todo el año y sin importar las condiciones meteorológicas.

    De hecho, tanto techos como cortinas de cristal cuentan con sistema de evacuación de agua, ideal para cuando llueve y queremos seguir aprovechando el espacio con total seguridad.

    ¿Y por qué limitarnos a la piscina? Este tándem de soluciones de aislamiento también puedes aplicarlo en la terraza, el jardín o el balcón. Con ellas, utilizarás de forma productiva durante todo el año esos espacios que solo aprovechabas hasta ahora en verano.