Cuando invertimos la motorización, conseguimos una apertura el canalón y no hacia la cobija, como es lo habitual. Este planteamiento, especialmente recomendado en instalaciones a dos aguas, nos permite abrir la zona central y mantenerla libre de placas. Es una manera de potenciar la visión a cielo abierto total desde el desarrollo técnico del producto.
Los paneles, de policarbonato celular de última generación, tamizan la luz hacia el interior. Además, filtran los rayos ultravioleta causantes del efecto invernadero. En total, el Hotel Ciudad de Jódar cuenta con un salón de más de 180 m2 protegido de las inclemencias del tiempo.
El techo se completó con focos LED de bajo consumo, perfectos para bañar la estancia de luz de manera homogénea. Las cortinas de cristal Pivotal 250 fomentan el confort interior, tanto en invierno como en verano, y ayudan a mantener temperaturas estables en cualquier época el año.